14 Nov

¿QUÉ ES EL PVC?

El PVC es el nombre por el cual se conoce al policloruro de vinilo, un plástico que resulta de la polimerización del monómero de cloroetileno (cloruro de vinilo). Es el más versátil de todos los plásticos, de color blanco, se reblandece en torno a  los 80°C y se descompone cuando alcanza los 140°C. Es un material que permite fabricar objetos tanto rígidos como flexibles, y sus múltiples propiedades lo hacen indispensable en la fabricación de ventanas de PVC. Al ser más duradero y económico que otros materiales su uso, poco a poco, se está imponiendo en todo el mundo.

Una de sus propiedades más interesantes es que es termoplástico. Esto quiere decir que cuando lo sometemos al calor se vuelve blando y se puede moldear con mucha facilidad, cuando se enfría recupera su solidez sin perder la nueva forma que haya adoptado. Esto hace que se puedan diseñar diferentes tipos de ventanas de PVC que se adapten totalmente a nuestra vivienda y ajustándose a las formas que ésta requiera. Otra de sus ventajas es que es totalmente resistente al desgaste por abrasión lo que determina su durabilidad.

Por otro lado, tiene una baja densidad y es muy resistente a los impactos y a las influencias externas, lo que lo convierte en el material ideal para la construcción. Es un excelente aislante, inerte y estable, resistente a la corrosión y muy duradero. Las ventanas de PVC pueden mantenerse en perfectas condiciones durante más de 50 años. Además, no se prende con fuego fácilmente ni se auto-combustiona lo que aumenta la seguridad en los edificios en caso de incendio. Al retirar el material de la fuente de calor, éste se auto-extingue, evitando la propagación del fuego.

Pero las ventajas del PVC no acaban con su vida útil, sino que es un material reciclable. Numerosos ensayos han demostrado que solo después de ser reciclado 7 veces, el PVC disminuye sus cualidades. De esta manera, su uso en la fabricación de ventanas de PVC sería útil durante 350 años (teniendo en cuenta que una ventana tenga una vida útil de 50 años), lo que un árbol de calidad tarda en crecer.

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